Ante un auditorio repleto se presentó, en el Complejo Cultural Atlas de Rosario, el libro “Manuel Gálvez, una historia del nacionalismo argentino”, de autoría del concejal y docente universitario Eduardo Toniolli.

La obra de 330 páginas -que fue publicada por la editorial local Remanso-, es la tesis con el que autor se doctoró en Ciencia Política en la UNR, durante al año 2012, bajo la dirección del Dr. Ricardo Falcón, y de Horacio González, ex Director de la Biblioteca Nacional.

La presentación contó con la presencia de los filósofos Guillermo David y Juan Giani, del profesor Gustavo Batisttoni, y la coordinación de Estefanía Segovia.

Adjuntamos a modo de reseña la contratapa de la obra:

“Alguna vez Julio Irazusta caracterizó a Manuel Gálvez como “un barómetro de la vida argentina” de su tiempo. Una producción literaria que abarcó más de 50 años del siglo veinte, y casi otras tantas obras – sólo considerando sus ensayos, novelas y biografías, sin contar artículos y colaboraciones en diarios y revistas –, parecen confirmar aquel aserto. Joven espiritualista hacia el Centenario, novelista social consagrado durante la segunda década del siglo, objeto de la crítica despiadada de los “neosensibles” de la revista Martín Fierro luego (por identificarlo con formas literarias denunciadas como perimidas); el paranaense entroncará más adelante, desde el tradicionalismo y el integrismo católico, con el nacionalismo del ‘30.

Este trabajo se propone dar cuenta del aporte de la obra galveziana al proceso de consolidación del nacionalismo argentino, desde su etapa fundacional a fines de la década de 1920 -marcada por la marginalidad política y la proximidad conceptual y operativa con el liberal conservadurismo-, hasta los primeros años de la década del ’40, en los que aquella expresión supo mostrar una instalación social profunda de sus tópicos más relevantes. En el transcurso de esos tres lustros se produce la complejización y ramificación del nacionalismo en diversas corrientes internas, animadas por miradas divergentes a la hora de buscar respuestas al ascenso de las masas: el debate que va a atravesar a los grupos que se habían nucleado originalmente alrededor del periódico La Nueva República o de la Liga Republicana, va a girar en torno a qué lugar asignarle a los sectores populares en la construcción de un orden deseable. En el marco de aquellas desaveniencias, Manuel Gálvez -por entonces un autor de renombre y aceptación masiva más allá de los márgenes del mundillo intelectual nacionalista, al punto de disputarse con Gustavo Martínez Zuviría el galardón de autor argentino más leído- habrá de posicionarse sistemáticamente como defensor de la necesaria articulación entre orden y justicia social, marcando distancia con las derivas más elitistas de aquel ideario”.