Rosario supo tener -hace décadas- más de setenta cines repartidos entre el centro y los barrios, que con el paso del tiempo se fueron cerrando. Hoy presentamos -junto a Daniel Grecco, del Complejo Monumental, y Enrique Fenizi, del Cine Arteón-, una iniciativa que propone, por medio de exenciones impositivas y otras medidas, apuntalar a los que continúan funcionando, y promover la reapertura de otros.

El proyecto de Ordenanza, titulado “Régimen de protección y fomento de los cines históricos rosarinos”, propone como contraprestación por los beneficios obtenidos por las salas, la realización periódica de funciones sin cargo para escuelas, clubes, centros de jubilados, e instituciones sociales, y la difusión de expresiones de la industria audiovisual local.