Los vecinos quieren las obras, pero también participar en las decisiones.

Participamos de una asamblea de vecinos del barrio Mangrullo, en el extremo sur de la ciudad, con el objetivo de plasmar una serie de reclamos al Municipio, de cara a la propuesta de urbanización de la zona. El encuentro se realizó en las instalaciones de Casa Pueblo, institución social orientada a la prevención de adicciones enclavada en el bajo Saladillo.

En función del abandono del que fue víctima históricamente el Mangrullo, ya hemos adelantado nuestro acompañamiento al requerimiento de la Intendenta a Nación, para lograr su aval para la obtención de un crédito en algún banco de fomento internacional. Cuando el año pasado nos opusimos a la propuesta de endeudamiento municipal que planteó Fein (por los riesgos que entrañaba para el Estado local una operación de colocación de bonos en el mercado de capitales, y porque no había ninguna garantía de que los recursos obtenidos iban a parar efectivamente a obras), propusimos esta otra vía, la que se adoptó en su momento para construir el nuevo HECA y los grandes accesos.

En el marco de la oportunidad de reparación que se abre para un barrio históricamente postergado, los vecinos y vecinas trasmitieron su voluntad de participar en las decisiones y planificación del proyecto de urbanización, y relevaron distintas obras menores necesarias y complementarias que van a ser reclamadas ante las autoridades municipales.