El concejal Eduardo Toniolli presentó -por mesa de entrada del Palacio Municipal- una denuncia administrativa notificando al Ejecutivo de las actividades comerciales que realizan las empresas Glovo y Rappi en Rosario, sin contar con habilitación municipal para ello. “Le exigimos a la Municipalidad que tome cartas en el asunto, intimando a ambas empresas multinacionales a regularizar su situación, y -en caso de que no se allanen a adecuarse a la normativa local- iniciando acciones legales” argumentó el edil.

“A cualquier rosarino o rosarina que quiere  abrir un almacén le piden hasta el ADN”, expresó Toniolli, y sentenció: “en cambio estas dos empresas violan las normas locales en las narices de las autoridades de Rosario -que tienen menos reacción que los leones de la puerta de la Municipalidad-, y no pasa nada”.

El concejal justicialista acompañó la presentación de la denuncia depositando en las escalinatas de la Municipalidad dos cajas similares a la que utilizan las dos empresas de cadetería -“para que se anoticien de lo que está sucediendo”, señaló-, y aclaró que “la presentación apunta a las empresas y no a sus trabajadores, a los que por otra parte Rappi y Glovo mantienen en una situación de precariedad y sobre explotación”.