El concejal Eduardo Toniolli, Presidente de la Comisión y Empleo del cuerpo legislativo local, señaló en declaraciones a la prensa que “los anuncios del gobierno nacional representan la licuación definitiva del poder político de Macri, que decidió que gobierne Lagarde sin mediaciones”,  y denunció que “si las políticas económicas del macrismo ya venían impactando duramente en nuestra ciudad  -con indicadores claros como los 21 mil nuevos pacientes en la salud pública municipal durante el primer semestre de este año, o la creciente demanda de los comedores populares-, la brutal devaluación y la fórmula de ‘déficit cero’ como vuelta de tuerca del ajuste, van a terminar por desatar la tormenta perfecta sobre Rosario, que siempre estuvo muy atada a los ciclos nacionales”.

“Hacemos responsable al gobierno nacional del desastre social imperante”, señaló el edil justicialista, y agregó que “mientras se construye la alternativa política que le dé salida institucional a este desgobierno, que podría incluir las elecciones anticipadas si fuera necesario”, resulta urgente “atender la situación de exclusión extrema de muchos compatriotas”.

“ROSARIO DEBE DECLARAR LA EMERGENCIA ALIMENTARIA YA”.

En ese marco, Toniolli planteó que “ninguno de los paliativos sociales que anunció el gobierno nacional alcanzarán”, y que “urge que esta semana el Concejo Municipal apruebe la emergencia alimentaria para la ciudad de Rosario”. La iniciativa fue presentada hace dos años “cuando empezaban a sentirse los primeros cimbronazos del programa económico”, y hoy es un reclamo reiterado de las organizaciones sociales, que el 7 de agosto se movilizaron al legislativo local con motivo de la celebración de San Cayetano, y algunos días después se reunieron con la Intendenta Mónica Fein.

La iniciativa propone declarar la emergencia pública en materia alimentaria por el término de dos años “con el objeto de morigerar el impacto que tiene la situación económica en la satisfacción de necesidades básicas de alimentación en niños, niñas y adolescentes”, y encomienda al Ejecutivo Municipal el fortalecimiento y creación de comedores y merenderos en los barrios en los que resulte necesario, la gestión ante autoridades nacionales del refuerzo de partidas de leches -interrumpidas en varias ocasiones-, y la creación de nuevos programas alimentarios que refuercen la incorporación de nutrientes, entre otras medidas.