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El Observatorio Social del Transporte, coordinado por el concejal Eduardo Toniolli, publicó un nuevo informe, esta vez con los números de una medición nocturna realizada entre las 22 hs del miércoles 22 de agosto, y las 7 de la mañana del día siguiente. La esquina elegida fue la de Santa Fe y Presidente Roca, intersección por la que circulan 26 líneas del transporte urbano de pasajeros de Rosario, el 41% del total.

Los números resultaron elocuentes: los baches máximos entre unidades variaron entre una y seis horas, dependiendo la línea; y las que mostraron la peor performance fueron las de Rosario Bus: de las 15 líneas que interrumpieron sus servicios entre dos y seis horas, 13 fueron de la empresa privada. Las 6 líneas cuyos tiempos de espera máxima fueron menores -entre una hora y una hora y media- corresponden todas a la Mixta y a la Semtur, las dos empresas estatales.

En lo atinente a las unidades de piso bajo -para personas con movilidad reducida-, los números fueron similares: las 10 líneas que tienen menos del 40% de sus coches adaptados son de Rosario Bus, con los casos extremos de la 102 negra y la 146 roja, que no cuentan con ninguno con esas características. Las únicas 7 líneas que en el marco de relevamiento contaron con todas sus unidades de piso bajo corresponden a las empresas municipales.

TONIOLLI: “EL NUEVO PLIEGO VA A ARRANCAR INCUMPLIÉNDOSE”.

En ese marco, Toniolli señaló que “luego de un proceso de tire y afloje con las empresas privadas, la Municipalidad está por adjudicar las líneas del nuevo pliego”, y agregó que “ahí está el huevo de la serpiente: la negociación -según lo planteado por los mismos funcionarios del Ejecutivo- implicará ceder ante los privados, básicamente permitirles incumplir con diversos aspectos del pliego, y eso es lo que precisamente sucedió hasta hoy con Rosario Bus”.

“Los números de este último relevamiento que realizamos son contundentes, y demuestran que el Ejecutivo reemplazó su obligación de controlar a los privados, y penalizarlos si correspondiera, por una estrategia de ‘negociación’, que le permite a Rosario Bus por un lado incumplir el pliego -por ejemplo en lo referido a unidades adaptadas-, y por otro lograr una grilla de servicios nocturnos casi inexistentes, que favorece sus intereses económicos, pero que deja aislados a muchísimos barrios de la ciudad de Rosario”, explicó el edil justicialista.

Por último, el titular del Observatorio Social del Transporte señaló que “las variables con las que el Ejecutivo intenta justificar sus traspiés en la materia, ya estaban presentes el año pasado cuando en la campaña electoral el oficialismo prometió un nuevo sistema de transporte que iba a mejorarle la vida a todos los rosarinos: ya gobernaba el macrismo y se preveía su política de retiro progresivo de subsidios, el escenario económico era negativo, el consumo popular venía a la baja, y había una caída brutal en los cortes de boletos”, y remató: “la pésima política de transporte de la gestión Fein-Bermúdez, que viene de arrastre de las gestiones anteriores del Frente Progresista, sumado a las políticas de ajuste de Macri, van a seguir dejando al usuario esperando en las paradas, mucho más si hablamos del servicio nocturno”.

*Informe completo: Click aquí.